Historia del Azafrán

Flores de Azafrán

Detalle del interior de las flores de Azafrán

El azafrán es originario de oriente, el momento en que empieza a cultivarse se pierde en los anales de la historia. Era utilizado para perfumes, aroma y sabor en los alimentos, y como planta medicinal. Cleopatra lo usaba por sus propiedades aforodisíacas y en los templos del antiguo Egipto era usado como purificador en los lugares sagrados. Los griegos supieron ver su capacidad sedante para usarlo como somnifero y también subir la livido.

Llega el azafrán a Europa en el siglo IX de mano de los arabes en su colonización de la peninsula iberica. Fué en la Mancha donde tuvo su mayor aceptación al encontrar la planta del azafrán un clima y unas tierras especialmente apropiadas para su cultivo, no en vano hoy el azafrán manchego es considerado uno de los mejores del mundo, si no el mejor. Desde la Denominación de Origen «Azafrán de la Mancha» velan para que continue siendo el mejor.

Tiene un característico aroma y un sabor amargo a la vez que picante. Se usa para condimentar pastas, sazonar quesos y panes, especiar vinos, dulces… además de ser un atractivo colorante también posee importantes propiedades culinarias y algunos también señalan su capacidad como estimulante, afrodisíaco y antiseptico. Hoy el Azafrán forma parte de la cultura gastronómica española siendo parte esencial e insustituible de muchas recetas, en especial de las manchegas.